Leido en elEconomista.es:
La Comisión Ejecutiva de la Caja Gipuzkoa San Sebastián Kutxa aprobó hoy la propuesta de que ‘Kutxa’ sea la marca corporativa de la entidad que resulte de su fusión con la BBK. En un comunicado, Kutxa detalló que la nueva marca será ‘Kutxa’ en “letras mayúsculas de trazo negro, seguida de una esfera de color rojo”.
La verdad es que me he quedado bastante alucinado. Me quitan a mi BBK de toda la vida, aunque siempre nos quedarán París y sus comisiones. Han hecho una identidad visual tan neutra, para incluir a las 3 cajas vascas, que casi me caigo de la silla. Sé que mis amigos los diseñadores recalcitrantes se van a echar las manos a la cabeza con algunos elementos, por ejemplo, esa esfera roja “globalizadora”. Pero esperemos a ver las revisiones y/o aplicaciones. Paciencia.
Desde luego, si es la propuesta definitiva, han conseguido romper con las 3 identidades anteriores de una manera brutal y va a costar que adquiera la entidad que éstas tenían. En consecuencia, no hay que ser especialmente listo para prever una gran campaña de presentación que nos haga más familiar la nueva caja y su nueva cara. Así, los veteranos que ya estábamos hace 30 años en la Caja Vizcaína podremos salir de la estupefacción. Suerte, Kutxa, y descansen en paz sus tres madres.
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Pues a mi no me gusta… nada.
Bajo mi punto de vista, ha perdido toda la personalidad que tenía.
Según elEconomista.es: “corta e impactante, con fuerte sonoridad y marcada personalidad en lo visual”… Sinceramente, me gustaría leer un racional algo más serio, porque esta justificación es una auténtica frase de mercadillo barato. Me explico:
A la hora de crear (o cambiar) una marca corporativa lo primero que hay que tener en cuenta antes de coger el lápiz, es el tipo de negocio, producto, empresa, etc… y el único parámetro común a todos es que tenga personalidad. Un nombre “corto” o una sonoridad fuerte (¿¿??) tendrá mayor o menor importancia en función de la marca o producto que queramos representar. Una caja, un banco, un despacho de abogados o un hotel por ejemplo, no tienen la misma necesidad de utilizar estos parámetros que un refresco o un detergente. Unas marcas deben mostrarse más agresivas, más impactantes, más llamativas visualmente y otras no tanto. El recuerdo de marca no solo está en un nombre corto o un color. También está en la repetición de impactos, en la diferenciación u originalidad, en la asociación inmediata al producto…
En cuanto a la “personalidad visual”, yo no consigo encontrar ningún aspecto gráfico que lo dote de personalidad. De echo, si algo le resta personalidad, es ese punto/bola/esfera roja que le han puesto. ¿Porqué? ¿Qué coño significa?. La tipo que han utilizado es un arma de doble filo. Este tipo de tipografías de palo (sans serif) funcionan de manera eventual y suelen pasarse de moda rápidamente. Yo hubiera utilizado una helvética o una futura (vale, si, lo reconozco… soy un enamorado de la helvética)
Estoy deseando ver como aplican la imagen de marca a nivel corporativo y de comunicación. Para mi, el diseño gráfico que se hace en el país vasco siempre ha sido un referente. De lo mejor que uno puede ver no solo aquí, sino en todo el mundo. Si con este bodrio de logo consiguen enamorarme, más allá de sentirme un bocazas, me sentiré reforzado en mi camino de la humildad y del aprendizaje permanente.
Yo sé que la bola iba a rechinar muchas dentaduras. Como tú dices, habrá que esperar a las aplicaciones, pero, a primera vista, quizá peca de exceso de neutralidad. En fin, esperemos.
Sobre el nombre, no estoy tan de acuerdo. Más allá de que sea corto o sonoro, que no me parece tan relevante, el llamar KUTXA (caja) a esa entidad, nos transmite la idea de que es la Caja Vasca, la más importante, la primera que nuestra mente asocie en el binomio Cajas-País Vasco. Me recuerda a “La Caixa”. Si pienso en una caja catalana, es muy posible que sólo recuerde esa. Pero no tengo ni idea de si es la más potente o no (claro, con la presencia publicitaria que tiene en toda España, la comparación con Kutxa queda en evidencia, pero nos entendemos, ¿no?).
Por cierto, en el correo dicen que se han manejado otros caminos en el proceso de naming: ‘abant’, Euskadiko Aurrezki Kutxa (Caja de Ahorros de Euskadi); y, por último, un acrónimo de varias letras.
http://www.elcorreodigital.com/vizcaya/20081113/economia/nueva-caja-llamara-kutxa-20081113.html
En fin, estaremos atentos al proceso de fusión de las tres cajas vascas (y del resto de fusiones que se producirán) y a sus estrategias de marca.
A ver, creo que no he conseguido expresarme de forma correcta en ciertos aspectos de mi crítica.
Yo no he valorado el “naming” en cuestión. De echo me parece de lo más acertado. Lo que he criticado es la justificación que le han dado al mismo. Argumentar el “naming” por su reducido número de letras o por su sonoridad es una auténtica gilipollez. Bajo mi punto de vista, lo más acertado hubiera sido justificarlo como lo que es: una palabra definitoria, entendible y clara. Kutxa = Caja = Caixa. Y ya está. Es una auténtica mediocridad y un engaño salchichero decir que “taller”, “banco” o “bar” son nombres que funcionan por ser cortos y cacofonicamente sencillos. Son claramente definitorios igual que “restaurante”, “electrodoméstico” o “psicología”.
Sinceramente, me irrita enormemente la anarquía y el oportunismo que domina nuestro gremio y más en este país. Cuánto talento desperdiciado. Cuántas barreras. Cuántos prejuicios. Cuánta mediocridad. Cuánta mierda…
A ver que pasa… a estas alturas a uno no se le convence con una inversión en medios de la ostia o una producción que te cagas… a estas alturas uno sabe de sobra que esto sólo es cuestión de pasta… a estas alturas uno espera más, mucho más…
Ok. Bueno, las argumentaciones suelen ser bastante obvias. Da la sensación de que se escriben para no ser leídas. En fin, entendido tu mensaje, alto y claro.
Por cierto, no te desesperes, hombre
Gracias amigo. Ayer no fue mi día.
abrazos